Hechos 23: 12-22
Pbro. Alberto Tuyub Chuc
Los judíos de Asia se ven frustrados en sus intentos de linchar a Pablo, y el de Sanedrín tampoco condena a Pablo de ofensa alguna. Ante el Sanedrín Pablo dice: “hermanos hasta hoy he actuado delante de Dios con toda buena conciencia” (Hechos 23:1). ¡Qué valor y seguridad de su parte! De modo que ahora un grupo de más de 40 judíos tramaron un complot para poder asesinarlo haciendo un juramento entre ellos de no probar comida ni bebida hasta lograr su cometido de matar a Pablo. Pero incluso la mejor astucia y preparación de los planes humanos no pueden prevalecer si Dios se les opone.
A pesar de que parezca que en la lucha estamos solos, Dios está con nosotros:
“A la noche siguiente se le apareció el Señor y le dijo: Ten ánimo, porque como has testificado fielmente de mi causa en Jerusalén, así has de testificar también en Roma” (Hechos 23:12). ¡Qué esperanza, qué gracia de un Dios bendito!
En esta ocasión la intervención providencial de Dios es por conducto del sobrino de Pablo. Es sumamente intrigante leer estas referencias acerca de la hermana de Pablo y su hijo y no tener mayor información de ellos, ¿serían creyentes? ¿habrían tenido alguna relación con los líderes de los judíos de modo que el sobrino de Pablo pudiera oír el complot sin levantar sospechas de nadie? ¿y cómo es que logró entrar a la fortaleza tan fácil si era tan jovencito?
Entre estas dos fuerzas, la religiosa y la civil, una hostil y otra favorable, Jerusalén y Roma; Pablo se vio atrapado, desarmado y expuesto como nunca. Evidentemente Lucas lo está poniendo como un modelo para nosotros del valor del cristiano que bien haríamos en emular a Pablo en imitar esa alma noble y diamantina. La pregunta es ¿de dónde provenía el valor de Pablo? La respuesta es la siguiente: La fuente de su valor era su confianza serena en la verdad. Él estaba seguro de que los romanos no tenían ningún cargo que pudiera afectar, al mismo tiempo sabía que tampoco los judíos tenían razón alguna en lo que hacían, pues la fe de Pablo coincidía con la fe de los padres, y el evangelio no era otra cosa que el cumplimiento de la Ley. Y sobretodo, Pablo estaba seguro de que su SEÑOR y Salvador Jesucristo estaba con él, y que cumpliría su promesa de que algún día y de alguna manera daría testimonio en Roma. Eso hacía que Pablo pudiera estar firme y con tal valor, seguro de que su Dios iba a cuidar de él, ¿de qué tenemos que preocuparnos sabiendo que nuestro Dios está con nosotros? Este acontecimiento también nos hace ver la soberanía y el control de Dios en cada circunstancia.
Sin embargo, la Protección de Dios es lo que llama la atención en estos versos, por ello es necesario comprender la referencia. ¿Qué significa la Protección Divina de Dios? Significa que somos protegidos con una fe firme y bajo la dirección de Dios, guiados por el Espíritu Santo para obediencia. Esto implica una vida en santidad y servicio, en la cual habrán luchas y pruebas pero serán afrontadas con gozo, sirviendo al SEÑOR.

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