C. 26 No. 358 x 43 y 45 Fracc. Monte Albán

Cuando la gracia cubre multitud de pecados

Hechos: 9:1-9

Autor: Frank Andrés Pool Cab.

¿Qué harías si alguien te pidiera que fueras a hablar de Cristo a aquellos que mataron a tu esposo?

En 1956 Jim Elliot fue asesinado por habitantes de la tribu Huaorani, en Ecuador, junto con otros 4 misioneros que habían estado intentando alcanzar a la tribu con el evangelio. Tiempo después la esposa de Jim Elliot, Elisabeth, quien se había quedado a vivir en Ecuador, se encontró con dos mujeres de la tribu que mató a su marido, las alojó en su casa por un año y finalmente esas mujeres fueron el instrumento para que Elizabeth fuera a la tribu y viviera entre ellos por dos años compartiendo el evangelio de Jesucristo.

Elisabeth narró la vida de su esposo y la misión Auca a través de varios libros y conferencias, inspirando a hombres y mujeres a seguir su llamado a las misiones, dejó también varios poemas en los que comparte su sufrimiento pero también su confianza en Jesucristo.  En uno de sus libros Elisabeth narra que Jim Elliot había escrito en su diario: “No es un tonto el que da lo que no puede retener, para ganar lo que no puede perder”. Jim sabía que tenía que arriesgarlo todo por compartir el evangelio. La vida de Jim y Elisabeth Elliot son un ejemplo de la obediencia al llamado de Dios para llevar el mensaje a dónde Él quiere.

En el pasaje de Hechos 9:1-19 encontramos a un hombre llamado Ananías que recibe un llamado del Señor para ir a donde estaba Saulo; Ananías duda por un momento, recordaba la fama de Saulo, cómo había asolado los lugares donde llegaba. ¿Acaso no era peligroso presentarse delante del perseguidor de los cristianos? ¿Valía la pena exponer su vida? ¿No corría el riesgo de ser arrestado también? 

Dios llama a gente como Ananías y  como Jim y Elizabeth Elliot, les llena el corazón de gracia y el amor de Dios para tocar a los necesitados del amor transformador de Jesucristo.  De esa manera se cumple lo que dice el apóstol Santiago “sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados” Santiago 5:20

Es muy probable que sientas temor de presentar el evangelio a ciertas personas, quizás sientas temor al rechazo, quizás sientas temor del ambiente o del lugar, en esos momentos recuerda que el Señor prometió estar contigo hasta el fin del mundo y a dónde quiera que vayas.

Así como Dios usó a Ananías para tocar a Saulo y como Elisabeth Elliot fue usada por Dios para tocar el corazón de aquellos que habían asesinado a su esposo, también Dios puede usar tu vida para hacer volver a alguien de su error, salvar su alma y cubrir la multitud de sus pecados.         “La perfección no consiste en la comprensión de los designios de Dios, pero en la sumisión a los mismos”.  – Elisabeth Elliot (1926-2015)

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