Hechos 13:15-25
Autor: Yazmín Sánchez Machay
En la Biblia podemos encontrar muchos pasajes que hablan de la soberanía de Dios. Sabemos que tenemos un Dios soberano y hasta cantamos himnos que enfatizan esta cualidad, pero, ¿realmente entendemos y comprendemos qué es la SOBERANIA DE DIOS? Aquí te comparto una breve explicación. La soberanía es un atributo exclusivo de Dios en donde Él tiene el poder de hacer todo cuanto su voluntad desea. Este poder lo ha tenido desde toda la eternidad para planear y orquestar todo cuanto ha de suceder. Así es, DIOS no es un observador pasivo, es el planificador.
En Hechos 13 podemos leer cómo el apóstol Pablo les recuerda a los israelitas la historia de su pueblo empezando con “el Dios de este pueblo de Israel, escogió a nuestros padres…” (v.17a) y terminando en “Dios levantó a Jesús por salvador a Israel” (v.23). Podemos ver cómo Dios había planeado la historia de tal manera que, conforme a la promesa, naciera el Salvador no sólo del pueblo de Israel sino ¡el salvador de la humanidad!
En el transcurso para el cumplimiento de esta promesa, el pueblo de Israel no estuvo exento del sufrimiento, así como padecieron lo difícil del desierto (v.18) también les dio victorias (v.19) y hasta lo que pidieron les fue concedido (v.21). Es tal el poder de Dios que con su sola voluntad hace que las cosas sucedan.
Nada es accidental en esta historia y me hace reflexionar concluyendo que nada es accidental en tu historia ni en la mía, todo lo que te pasa y las circunstancias que vives han perfectamente planeadas desde el trono de Dios. No hay imprevistos ni sorpresas y no hay nada al azar. ¡TODO HA SIDO PLANEADO EN TU VIDA POR DIOS QUE ES SOBERANO! ¿Lo crees?
El grado de paz con el que vives se encuentra directamente relacionado en cuánto confías en la soberanía de Dios. Cuando entiendes que lo único que va a suceder es todo lo que Dios ya ha planeado desde la eternidad (ya sea un éxito, un fracaso, un accidente, una pérdida…), puedes descansar en sus promesas. Él no promete una historia feliz, promete estar contigo en los “valles de sombra de muerte” (salmo 23.4), “cuando pases por el fuego no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Is.43.2), en tu necesidad “suplirá todo lo que te haga falta” (fil.4-19), en el desaliento y el temor “no temas porque yo estoy contigo; no te desalientes porque yo soy tu DIOS. Te fortaleceré…” (Is.41:10). No nos evita el peligro, sino que controla el peligro y nos da fortaleza conforme a las adversidades.
Ten paz, tu historia no la maquinan tus enemigos, no hay planes contra ti, no hay planes tuyos ni míos… es EL PLAN DE DIOS, TU DIOS, NUESTRO SOBERANO DIOS.
“Jehová cumplirá su propósito en mi.” Salmos 138:8a
Sólo confía y descansa en la soberanía de Dios en cada circunstancia de tu vida.

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